Tierra Nueva. Guatemala
En las organizaciones de desarrollo, solemos enfocarnos en transformar la vida de las comunidades con las que trabajamos. Pero Tierra Nueva ONG decidió hacerse una pregunta esencial: ¿quién cuida a las personas que acompañan esos procesos de cambio?
El equipo de Tierra Nueva —97 colaboradores que trabajan directamente con poblaciones vulnerables— es el corazón de cada proceso de empoderamiento, liderazgo y defensa de derechos humanos. Ellas y ellos son quienes escuchan historias dolorosas, enfrentan desigualdades estructurales y acompañan a familias que viven en pobreza y exclusión. Por eso, la organización ha puesto en el centro una premisa fundamental: el autocuidado es parte del trabajo.

Desde febrero de 2025, Tierra Nueva inició un proceso integral de autocuidado, inspirado en la idea de que estas prácticas mejoran la salud emocional, reducen el estrés, previenen el burnout y fortalecen la resiliencia personal y colectiva.
A través de espacios seguros de diálogo, reflexión y acompañamiento, el equipo ha reconectado consigo mismo, reconstruyendo sus historias desde la empatía y el amor propio.
Este proceso no ha sido sencillo, porque implica mirarse hacia adentro. Sin embargo, ha generado cambios profundos: colaboradores más conscientes, equilibrados, creativos y comprometidos, capaces de acompañar a las comunidades desde un lugar más humano y saludable. Tierra Nueva ONG avanza ahora hacia un nuevo desafío: diseñar una política institucional de bienestar y mantener acciones estratégicas que aseguren un entorno laboral seguro, solidario y sostenible.
Y mientras fortalece su interior, también amplifica su impacto externo. Solo este año, Tierra Nueva ha logrado:
- 1,517 infantes atendidos en Centros Comunitarios de Estimulación.
- 90 madres guía acompañando procesos de aprendizaje.
- 2,900 jóvenes fortalecidos, con más de 1,000 graduados que continúan formándose.
- 690 personas migrantes atendidas en situaciones de vulnerabilidad.
- 4,800 mujeres apoyadas en áreas social, legal y psicológica.
- 1,265 personas beneficiadas con proyectos comunitarios.
- 149 mujeres con sistemas de producción agropecuaria establecidos.
- 2,365 niñas y niños formados en prevención y primeros auxilios.
- 117 docentes capacitados en gestión del riesgo ante desastres.
Tierra Nueva demuestra que cuidar a quienes cuidan no solo fortalece a las personas, sino que potencia la misión institucional y multiplica el impacto en las comunidades. Porque el bienestar también transforma generaciones.
