Las cuidadoras también merecen un espacio propio

agosto 13, 2026

Asociación Rompiendo Límites – Guatemala

Hay una labor que pocas veces aparece en los informes, en las estadísticas o en los reconocimientos: la de las mujeres que cuidan. Que dedican su tiempo, su energía y muchas veces su propio bienestar a acompañar a una persona con discapacidad, día tras día, sin que nadie les pregunte cómo están. Asociación Rompiendo Límites decidió que eso tenía que cambiar.

A través del proyecto “Transformación Mujer: Reconocimiento y Valor a las Mujeres Cuidadoras y con Discapacidad”, acompañaron a 25 mujeres cuidadoras y 25 mujeres con discapacidad en un proceso que fue diseñado para ir mucho más allá del desarrollo de habilidades.

Fue un espacio para que las cuidadoras pudieran hacer algo que rara vez se permiten: hablar de sí mismas. De sus derechos, sus sueños, sus necesidades y sus proyectos de vida. No de la persona a quien cuidan, sino de ellas.

Muchas lo dijeron con sus propias palabras: era la primera vez que encontraban un lugar así.

A través de círculos de confianza y actividades participativas, fortalecieron su autoestima, incorporaron prácticas de autocuidado y construyeron una red de apoyo que sigue viva mucho después de que el proyecto terminó formalmente. Ese lazo no se cierra con un informe final.

El resultado más poderoso fue colectivo: las participantes impulsaron juntas la construcción de una agenda de cuidado basada en sus propias experiencias, con desafíos reales, prioridades concretas y propuestas para visibilizar y valorar el trabajo de las cuidadoras en sus comunidades. Porque el cuidado es una labor fundamental para las familias y la sociedad, y quienes lo realizan merecen reconocimiento, acompañamiento y la oportunidad de crecer también.