Odres Nuevos, Guatemala
Odres Nuevos acompaña a jóvenes de comunidades vulnerables para que puedan priorizar sus estudios sin dejar de lado las responsabilidades que enfrentan en casa. Las historias de Vicenta y Juan David, ambos originarios de Cucabaj Primero, son un buen ejemplo de lo que este acompañamiento puede lograr.
Vicenta tiene 15 años y, desde temprana edad, comenzó a vender poporopos para apoyar a su familia y cubrir algunas necesidades personales. En algún momento, incluso consideró dedicarse a esta actividad de tiempo completo.

Sin embargo, gracias al acompañamiento recibido y al apoyo de quienes creyeron en su futuro, hoy cuenta con una beca que le permite continuar sus estudios. Actualmente cursa cuarto año de Perito en Administración de Empresas y, aunque sigue vendiendo poporopos por temporadas, su prioridad es la educación. Además, forma parte del Programa de Emprendimiento y participa en la Iglesia Infantil los sábados, manteniendo un equilibrio entre su formación académica, su fe y su crecimiento personal.
Juan David, de 18 años, se dedica desde hace varios años a la venta de helados para apoyar a su familia. Continúa este trabajo después de sus jornadas de estudio, mientras cursa sexto año de Perito en Electrónica, y aprovecha fines de semana, ferias y actividades comunitarias para sus ventas. Su proceso ha estado acompañado por una voluntaria de Odres Nuevos que, desde su rol como maestra, creyó en su potencial y contribuyó a fortalecer su autoestima y seguridad.
Historias como las de Vicenta y Juan David recuerdan que, aunque el camino no siempre es fácil, cuando un joven cuenta con oportunidades, acompañamiento y apoyo, puede elegir estudiar, crecer y construir un mejor futuro.
