Tierra Nueva ONG – Guatemala
Hay distancias que no se miden en kilómetros. Para muchas mujeres rurales de Malacatancito, las instituciones del Estado han parecido durante años un mundo lejano: desconocido, inaccesible, ajeno a sus realidades cotidianas. Saber que existen mecanismos para proteger sus derechos es muy distinto a saber cómo usarlos, a quién acudir, qué decir y cómo decirlo.

El pasado 13 de junio, ese muro comenzó a desmoronarse. Tierra Nueva ONG coordinó una jornada de intercambio institucional en la que una delegación de mujeres líderes emprendió el camino hacia Huehuetenango para encontrarse, de frente y en persona, con representantes de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), la Secretaría Presidencial de la Mujer (SEPREM) y ONU Mujeres.
No fue una reunión protocolar, fue un diálogo real. En la PDH aprendieron cómo funciona la institución, cuáles son las rutas de atención y cómo presentar una denuncia cuando los derechos son vulnerados.
En la Gobernación Departamental hablaron de políticas públicas para la igualdad de género, del papel de las Direcciones Municipales de la Mujer y del empoderamiento económico como base de autonomía. Y en cada espacio, las mujeres llevaron sus propias preguntas, sus propias realidades, sus propios miedos y esperanzas.
Lo que regresó con ellas a Malacatancito fue mucho más que información. “Adquirimos muchos conocimientos sobre nuestros derechos que a veces uno desconoce; nos ayuda para saber a dónde abocarnos en algún caso que se requiera.” Once mujeres salieron ese día, 11 multiplicadoras de conocimiento regresaron, listas para orientar a otras, acompañar casos de vulnerabilidad y fortalecer la organización de sus comunidades. Porque cuando una mujer reconoce su valor, comprende sus derechos y sabe a dónde acudir, no solo cambia su vida: se transforma el presente y el futuro de todo su entorno.
