12 sesiones, 12 niños: infinitas preguntas

agosto 13, 2026

Hogar de Niños Fátima – Guatemala

La ciencia no empieza en un laboratorio. Empieza cuando alguien se pregunta por qué el cielo es azul, por qué el agua moja, por qué las estrellas brillan desde tan lejos. Y cuando esa pregunta encuentra un espacio donde puede crecer, pasan cosas extraordinarias. Eso es exactamente lo que vivieron 12 niños del Hogar de Niños Fátima durante el Club de Ciencia impulsado por nuestro socio.

A lo largo de 12 sesiones, exploraron la física, la química, la ingeniería y la astronomía, no desde un libro, sino con sus propias manos. Construyeron cohetes impulsados por aire y descubrieron cómo la presión genera movimiento. Armaron circuitos eléctricos y entendieron que la electricidad necesita un camino completo.

Diseñaron puentes con materiales simples y probaron cuánto peso podían soportar. Observaron fluidos que se comportan como líquido y como sólido al mismo tiempo. Vieron una reacción química inflar un globo sin que nadie lo soplara. Cada experimento dejaba preguntas nuevas. Y esas preguntas continuaban mucho después de que la sesión terminaba.

Los cambios más importantes no ocurrieron en los experimentos, sino en los niños. Marvin, el más pequeño del grupo, siguió buscando libros sobre astronomía semanas después del programa; su planeta favorito es Júpiter, y todavía recuerda que también tiene anillos.

Rolando aprovechó un viaje a la playa para observar las estrellas en la oscuridad del cielo y seguir haciéndose preguntas sobre el universo. Dylan, que al principio hablaba poco frente a otros, se paró en la presentación final y explicó de memoria, con seguridad y entusiasmo, el experimento del fluido no newtoniano.